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Guía de cuidado

Bien cuidado dura más

Así el cuero y las cuerdas se mantienen flexibles y bonitos durante años.

Cuero

Después de usarlo, limpia el cuero con un paño suave ligeramente húmedo. Si hace falta, nútrelo con un bálsamo neutro para cuero y déjalo secar al aire.

  • Protegerlo de la humedad excesiva y del calor directo
  • No secarlo en el radiador ni a pleno sol
  • Guardarlo plano o colgado, sin pliegues marcados

Con el tiempo, el buen cuero se oscurece ligeramente. Es normal y forma parte del carácter del material.

Cuerdas

Sacude la suciedad gruesa y, si hace falta, lava la cuerda a mano en agua tibia con jabón suave. Después escúrrela bien y déjala secar en horizontal.

  • Sin lavadora y sin suavizante
  • Evitar la exposición prolongada al sol
  • Enrollarla sin apretar y guardarla en un lugar seco